Aquellos maravillosos 4×4

Aquellos maravillosos 4×4

julio 2, 2020 0 Por Mario Martínez

Ya no se hacen coches como los de antes. Coches irrompibles, que son capaces de superar todos los obstáculos que se encuentran. Que tienen una mecánica más simple que el mecanismo de un chupete. Que son capaces de atraer las miradas de casi todas aquellas personas con las que nos cruzamos. Estamos hablando de esos todoterrenos (los de verdad) que se hicieron populares en los años 80 y 90, Lada Niva, Land Rover Santana, Nissan Patrol o el Toyota Land Cruiser. Estos coches marcaron una época, eso es verdad. Y algo tendrán porque hoy en día tenemos la suerte de seguir viéndolos en funcionamiento. Coches con 30 e incluso 40 años que funcionan a la perfección y que sí, puede que estén castigados de chapa y pintura, pero llaman la atención cuando pasan.

En esta ocasión vamos a hablar de un Nissan Patrol, más concretamente de la Serie 160 que se fabricó del año 1980 a 1989. Un icono en la década de los 80. No son coches aerodinámicos, una caja de zapatos tiene una aerodinámica parecida. Pero hay que ser sinceros, no es un coche que esté hecho para correr. Nos encontramos ante un máquina de sobrepasar obstáculos.

Estética sencilla, con las líneas muy marcadas

En cuanto a estética, tiene muchas similitudes con los coches que dibujábamos cuando éramos niños líneas rectas, muy rectas. Encontramos nervios muy marcados a lo largo de todo el vehículo. Tiene un capó enorme, que parece que no acaba y suele estar rematado por una defensa delantera o “mataburras” como se llama en algunos países. Unos faros cuadrados donde encontramos las luces de cruce y debajo de estas las de posición y los intermitentes junto con una gran parrilla negra son los elementos que encontramos en el frontal. Un frontal que hay que ser sinceros, si ves que se te acerca por una carretera impresiona y acabas por apartarte.

Un lateral sencillo, en el que encontramos la inscripción del modelo “Patrol” donde acaba el capó y donde podemos seguir viendo esos nervios que atraviesan la parte lateral de nuestro vehículo. Si nos encontramos ante el modelo de dos puertas tendremos la parte trasera en otro color y la posibilidad de hacerlo pick up para cargar o ir más frescos en verano. La trasera muy recta, al igual que el resto del coche, con un maletero que se abre en dos partes y con una capacidad más que sobrada para cargar equipaje o cualquier cosa que necesitemos transportar.

El Nissan Patrol es un coche grande y robusto, cuyo hábitat natural son las pistas y el monte.

El interior busca la utilidad, cada botón tiene su función

En cuanto a interiores pocos lujos, se busca la utilidad y no tanto lo premium. Un salpicadero estrecho con las salidas de aire y los controles para regular la temperatura. El volante es de grandes dimensiones y muy fino. Encontramos también dos palancas, una pequeña para elegir la tracción y una grande para las marchas.

Mecánica dura y resistente

En el motor encontramos el A4.28. un motor de 2820cc de 4 cilindros diésel, que desarrolla 76 cv. No es mucha potencia, en eso estamos de acuerdo pero hay que tener en cuenta que desarrolla todo el par a un régimen muy bajo de vueltas, lo que nos da la oportunidad de sortear los diferente obstáculos que nos podamos encontrar. A esto también nos ayudará la suspensión de ballesta, aunque las imperfecciones del terreno las sentiremos todas.

Un coche pensado para transmitir sensaciones

Sin duda alguna se trata de un coche fabricado para transmitir sensaciones. En pistas y campos es pura diversión. Se trata de un mastodonte, de tracción trasera (o a las cuatro ruedas) que te da la posibilidad de jugar cuando decide sacar el culo a pasear. También nos da la oportunidad de poder superar obstáculos que nos encontremos con cierta facilidad (siempre que no sean demasiado extremos). El punto negativo lo encontramos cuando salimos a carretera. Hay que tener en cuenta que nos encontramos ante un vehículo antiguo (más de treinta años) y que como ya hemos dicho no está pensado para circular rápido. La velocidad media ronda los 80/90 km/h. Pero esto tiene también un punto positivo. Disfrutaremos más de la carretera y del paisaje y si nos encontramos en un puerto los vehículos que llevemos detrás también lo harán.

Una de las mejores cosas que tiene este coche es la facilidad que tenemos para acceder a todos los componentes del motor. Teniendo unos conocimientos básicos de mecánica podremos hacer nosotros todos los mantenimientos y reparaciones.

Como ya hemos dicho se trata de un coche preparado y diseñado para disfrutar. Es un coche caminante, como diría Antonio Machado, que hace camino al andar. Un creador de sonrisas donde la velocidad no será un factor determinante. Un hierro viejo como se suele decir que es la envidia de los coche modernos. Materiales duraderos y fiables que resistirán el paso del tiempo como el primer día. Un coche de los de antes, un todo terreno de los de siempre.

Galería imágenes Nissan Patrol

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